Agosto

PRINCIPALES CONMEMORACIONES EN EL MES DE AGOSTO

A continuación presentamos una selección de efemérides cuyos aniversarios tienen puntualidad cronológica en el mes.

Por: Luis Enrique Ramos Guadalupe


Agosto 9, 1911. Nació Mario Emilio Rodríguez Ramírez en Manzanillo, en la actual provincia Granma. Dr. en Ciencias Físico-Químicas y en Ciencias Físico-Matemáticas.  Se incorporó al servicio meteorológico nacional desde su etapa de estudiante universitario.  Fue nombrado subdirector del Observatorio Nacional y primer director del Instituto de Meteorología.  Aplicó, desde la década de los años 40 del pasado siglo, nuevos métodos de análisis y predicción de sistemas y variables, principalmente derivados de la llamada “escuela escandinava de meteorología”. Fundador y profesor de la Escuela de Meteorología del Instituto, directamente relacionada con la formación de especialistas de alto nivel en el país. Se le recuerda como meteorólogo teórico por su “Teoría Vorticial” (formulada por vez primera en 1956), un método para el pronóstico de ciclones tropicales.  Trabajó como meteorólogo para la aviación. Fue líder de una importante reorganización del servicio meteorológico cubano en los años 60 del siglo XX.  Impulsó la extensión y perfeccionamiento de las redes de estaciones meteorológicas y los sistemas de radares.  Introdujo en Cuba la meteorología de satélites (1969) y prestó atención destacada a los programas de colaboración internacional, en particular con la antigua URSS y los organismos del sistema de Naciones Unidas.  Fue representante de Cuba ante la Organización Meteorológica Mundial. La Sociedad Meteorológica de Cuba le otorgó el Premio Nacional de Meteorología post mortem en el II Congreso Cubano de Meteorología, celebrado en el 2003.

Agosto 11, 1976: Fallece en La Habana, Miguel Mery Ruíz de Villa. Nació en Puerto Príncipe (Camagüey) el 12 de marzo de 1902, y allí realizó sus estudios primarios y medios. Se graduó como Bachiller en el Instituto de Segunda Enseñanza de esa ciudad en 20 de junio de 1919. En 1925 obtuvo el título de Doctor en Medicina por la Universidad de La Habana. Aún adolescente se inició en el conocimiento de la astronomía y la meteorología. En 1936 logró adquirir un telescopio refractor con objetivo de 152 mm, y poco a poco montó en su hogar un observatorio astronómico y meteorológico dotado del instrumental básico. Fue observador voluntario del ON, y a él se debe una serie de observaciones meteorológicas realizadas ininterrumpidamente desde 1944 hasta 1961 en la zona de Centro Habana, en la Capital. Fue promotor y fundador (1954) de la Asociación Cubana de Aficionados a la Meteorología (ACAM); así como fundador y Primer Vicepresidente de la Sociedad Astronómica de Cuba. En 1955 Mery adquirió con sus propios recursos lo que entonces era el segundo telescopio del mundo en un observatorio no institucional. Fue cirujano-oftalmólogo de renombre internacional, apasionado ejecutante del clarinete y el violín, y aficionado a la pintura de caballete. Sus conocimientos de las ciencias de la atmósfera y del espacio se hallaban en la media de los profesionales cubanos de su época. Sus restos descansan en el Cementerio Cristóbal Colón, de La Habana.

Agosto 12 al 13 de 2004 / Septiembre 13 al 14, 2004: Huracanes Charley e Iván. El paso sucesivo de estos dos huracanes provocó un impacto de alcance nacional. Charley tocó el territorio cubano por Cayo Ávalos, en el grupo insular de los Canarreos, por donde cruzó hacia las 19:00 horas del día 12. Después continuó con un rumbo próximo al norte, y cerca de la medianoche tocó la Isla por un punto intermedio entre Guanimar y Playa El Cajío. Sus vientos máximos sostenidos estuvieron en el orden de 180 km/h, por lo que al cruzar sobre Cuba se le clasificó en la categoría SS-3. Al su paso se produjeron daños en más de 70 mil viviendas y miles de hectáreas de cultivos agrícolas. Respecto al servicio eléctrico, cayeron a tierra 1 400 postes, 28 torres de alta tensión y fueron dañados o derribados 291 transformadores. A pesar de que el centro de Charley no cruzó sobre territorio de Pinar del Río, esa provincia quedó sin electricidad durante una semana, eventualidad debida al colapso de las líneas de alta tensión que le aportaban energía desde otras regiones del país.

Iván impactó el territorio cubano justamente un mes después del paso de Charley. Mientras se movía por los mares al sur del Archipiélago, 11 millones de personas se mantuvieron en estado de máxima tensión, conscientes del grave peligro que representaba la cerrada proximidad de un huracán SS-5. El día 14, a las 21:30 horas, la zona central del ojo estaba localizada a escasos 23 kilómetros al oeste–suroeste de Cabo de San Antonio. En ese momento, el extremo occidental de Cuba quedó en la tangente de la pared del ojo. A las 20:50 h, el anemómetro de la estación meteorológica del Cabo fue destruido por el viento.

Charley produjo 4 muertes en Cuba, mientras que al paso de Iván no se registró ninguna víctima fatal. No obstante, las marejadas y rachas de este último organismo causaron un impacto de considerable magnitud en los ecosistemas de la Península de Guanahacabibes, a más de los daños provocados en la agricultura por las lluvias que acompañaron al sistema. Entre ambos huracanes, las pérdidas se calcularon en 2 150 millones de dólares estadounidenses. La labor mancomunada de la Defensa Civil y del Sistema Meteorológico cubano fue reiteradamente elogiada por organismos internacionales especializados del Sistema de Naciones Unidas.

Agosto 22, 1938: Inicia sus observaciones regulares la estación meteorológica de Cayo Paredón Grande, en el grupo insular Sabana-Camagüey. Es la tercera de las estaciones construidas por el Observatorio Nacional fuera del territorio de la Isla de Cuba. Su primer observador y radiotelegrafista fue el cabo de señales de la Marina de Guerra, Guillermo Loza Zafrané. La estación desempeñó un papel de primera importancia en el pronóstico y alerta temprana de los ciclones tropicales cuyas trayectorias cruzaban por el Estrecho de la Florida y el Canal Viejo de Bahamas.

 Agosto 25 al 28 de 1794: Primeras observaciones barométricas durante un huracán.  El capitán español Tomás Ugarte, al mando del navío San Agustín, realiza en la bahía de La Habana las primeras observaciones instrumentales documentadas al paso de un huracán. Sus datos fueron publicados posteriormente con el título de Observaciones meteorológicas hechas en el Puerto de La Habana en el Segundo Uracán Experimentado sobre esta costa. No existen referencias concretas sobre los instrumentos utilizados por Ugarte, aunque todo indica que empleó en lo fundamental un barómetro holostérico.

Agosto 25, 1914: Nace en Matanzas Luis Adolfo Larragoiti Alonso. Se vinculó por más de cuatro décadas al estudio y desarrollo de la Meteorología y la Astronomía en Cuba. Graduado como ingeniero eléctrico, comenzó a trabajar en 1941 en el Observatorio Nacional. Al año siguiente obtuvo una beca de postgraduado en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), especializándose en Termodinámica. Larragoiti desempeñó un destacado papel en el proceso de introducción y puesta a punto de la técnica de radiosondas. En 1946 fue nombrado profesor de la Academia Naval de la Marina de Guerra, y entre 1961 y 1965 asumió, sin abandonar la docencia, la dirección del Observatorio Nacional. Entre sus contribuciones más significativas debe señalarse la reorganización del servicio meteorológico nacional (1961-1964), así como la adquisición e instalación de dos radares Decca-42, de 300 km de alcance. En 1964 fue nombrado miembro de la Comisión Nacional de la Academia de Ciencias (CNAC), y comenzó a impartir clases de Meteorología y Climatología en la Escuela de Geografía de la Universidad de La Habana. En 1970 fue designado director del Instituto de Astronomía, creado ese mismo año por la CNAC. Falleció en La Habana el 18 de febrero de 1998, a los 84 años de edad.

 Agosto 30 – septiembre 7-9, 2008: Huracán Gustav – huracán Ike – huracán Paloma. Dos organismos de gran intensidad (categoría SS-4) azotaron al territorio nacional con diferencia de 10 días entre uno y otro (Gustav y Ike). Al paso de Gustav por Isla de la Juventud y Pinar del Río, varias estaciones meteorológicas registraron rachas de 200-250 km/h. La estación de Paso Real de San Diego registró con un anemorrumbógrafo de tipo Dines una racha pico de 340 km/h, record absoluto de velocidad del viento en Cuba. Los efectos de estos huracanes alcanzaron a todo el archipiélago, y como desastres naturales pueden considerarse un solo evento. En Isla de la Juventud en particular, y en Pinar del Río, la devastación resultó formidable. Los daños humanos sumaron siete víctimas (al paso de Ike), y las pérdidas económicas por ambos sistemas totalizaron 9 422 millones de pesos. Entre el 8 y el 10 de noviembre de ese mismo año, el huracán Paloma causó estragos en la región meridional de Camagüey.

Agosto 31 – septiembre 1, 1933: Huracán de 1933 / huracán de Sagua y Cárdenas /huracán de Machado. La costa norte del centro y el occidente de Cuba fue golpeada por este intenso organismo, probablemente de categoría SS-3. Su impacto causó más de 180 muertes, unos 600 heridos y 8 mil damnificados. Destruyó o dañó 15 grandes centrales azucareros y la infraestructura portuaria de esa zona del país. Las pérdidas materiales fueron estimadas en 10 millones de pesos (valor de la época). Las ciudades y poblaciones más afectadas fueron: Caibarién, Sagua la Grande, Isabela de Sagua, Quemado de Güines (incluyendo las playas Carahatas y Panchita, y sus cayerías), Corralillo, Martí, Cárdenas, Matanzas y La Habana.