Perigeo y Apogeo, otra perspectiva de influencias lunares.

Desde que Johannes Kepler enunció su primera ley para el movimiento planetario, e Isaac Newton estableció la Ley de Gravitación Universal, se sabe que: “Los planetas alrededor del sol, lo mismo que los satélites naturales o artificiales alrededor de los planetas, se mueven en órbitas elípticas, más o menos excéntricas”. En la naturaleza no hay órbitas circulares, más bien algunas son bastante excéntricas como las de Plutón o las de cometas periódicos como Halley.

La Luna alrededor de la tierra no es la excepción y su órbita tendrá un punto de mínima distancia a la tierra, llamado “perigeo” y un punto de máxima distancia, el “Apogeo”.

Cada “mes” la Luna regresa al perigeo, donde se ve más grande, más brillante y parece que se mueve más rápido en su órbita. En perigeo la fuerza gravitacional que ejerce la Luna sobre la tierra es algo mayor que durante el apogeo y por consiguiente las fuerzas de marea gravitacional y todos los supuestos efectos gravitatorios en el crecimiento de las plantas, también son mayores.

El perigeo de la Luna no necesariamente coincide con alguna fase de ésta, por ejemplo, Luna nueva y cuando lo hace, poco a poco se va desfasando, debido a los diferentes períodos. Los conceptos de perigeo y apogeo de la Luna no son tan conocidos por las personas, porque no se manifiestan como un fenómeno fácilmente apreciable, como sí lo son las fases. Sería conveniente realizar estudios sistemáticos tomando en cuenta el apogeo y perigeo lunar para determinar sus influencias sobre todo en el crecimiento de las plantas, los transplantes, las podas y los injertos.

 

Por el MSc. José A. Villalobos.

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